viernes, 24 de junio de 2011

Todo con ele

Lima libera lastimado león.
Látigo lamenta legado lascerante.

Luciérnaga letrero luminoso.
Libertina llana lujuria.

Luchan lúmpenes lacayos.
Levantan legítimos laureles.

viernes, 10 de junio de 2011

jueves, 9 de junio de 2011

Bikers en Ciudad Universitaria

Fuimos a probar la cámara y el twixtor con el Chapu a Ciudad Universitaria y salió esto.
A los chicos no los conocíamos pero se coparon, así que creo que estuve mal en dejar el final que dejé.
Importante: Si lo ven en vimeo, lo ven en HD, que garpa hiper mucho más.

Bikers en Ciudad Universitaria - HD from Velcro on Vimeo.




lunes, 6 de junio de 2011

Cosas que pasan o no.

El primer tiempo llegó a su fin. Estamos perdiendo el partido nuevamente, es el último del campeonato. Un campeonato si se aplicase el: "los últimos serán los primeros" hace varias fechas que nos habríamos consagrado campeones. No lo puedo soportar. Me duele. Me duele mucho, tal fue que el último partido me fui lagrimeando y puteando en simultáneo. Este partido no puede pasar lo mismo. Empieza el segundo tiempo, y por la rotación arranco en el banco. Ese banco en el que no me siento cómodo. No soy el mejor, pero quiero estar siempre en cancha, me tengo fe para darlo vuelta, quiero estar siempre. Por motivos que escapan a mi comprensión no ingreso en el segundo tiempo. Nos meten uno, dos, tres goles. No entro. No lo puedo creer. Quiero romper todo. El árbitro señala el medio del campo y el partido termina. Últimos y yo sin estar en cancha. Me voy antes que lleguen mis compañeros. No lo puedo soportar. Mi orgullo está roto.
Camino al vestuario me la encuentro a ella, ¿qué hace ahí? Sin siquiera darle tiempo a que me diga hola o algo o nada, la insulto, con odio, desde el fondo. ¿por qué me enoja tanto? ¿es tan importante para mí? La insulto. No quizo comer el alfajor que le regalé y me valió un "sos un loser" de mi viejo. Hay veces que lo cagaría a trompadas realmente. De vuelta, con ganas. El concepto de apoyo se ve le es esquivo hasta que no te ve desmoralizado.
Pero ella...ella me puede, soy un tarado, miro mujeres que no tienen nada para mí.
Una vez en el vestuario lo hice mierda, arranqué las canillas y las tiré contra los azulejos para verlos romperse, mientras los juegadores del equipo contrario me decían que pare. Algunos de ellos ligaron canillazos en la cara y ya no jodieron más.
Me fui. No me gusta estar donde no me quieren. Caminé por la nieve, subiendo el cerro durante un rato. El viento se hacía insoportable. No me dejaba ver. Llegué arriba de todo. Donde encontré una ducha (aún no me había bañado). Me metí en ella y me quedé bajo el agua caliente un rato. Apareció esa chica, que toda la vida voy a sentir que me la robó mi amigo, se bañó conmigo y fue el único momento donde me sentí en paz, contenido. Nos fundimos en un abrazo largo y silencioso... que fue roto por el mismo amigo que me la robó. No les dije nada, y me fui.
Seguí caminando por la nieve con la misma ira contenida que cuando me había ido del vestuario de la cancha de fútbol.

Siempre critiqué a Lucrecia Martel porque en vez de hacer terapia hace cine. Yo, que hace dos años no termino ninguno de los guiones que empiezo, creo que esto podría ser un camino, pero automáticamente, me doy cuenta que no, que no va a pasar y me frustro me enojo y al final del día quiero pegarle a alguien. Me encantaría cagarme a trompadas, pero siempre tuve miedo de lastimar de gravedad a la otra persona. Porque conque yo ya esté grave, alcanza.